Desfaciendo entuertos
NOTA: si no has visto Irreversible, Mulholland drive o Memento te recomiendo que no sigas leyendo este artículo porque voy a destrozar los finales. Pero si te da igual, quizá esto sea un acicate para tu curiosidad. Tú mismo con tu mecanismo.
Jack Tatum se propone desfacer algunos entuertos cinematográficos, ya que hay algunas películas que, durante cierto tiempo, han generado muchos debates, enfrentamientos y hasta guerrillas dialécticas. Partiendo de que lo que aquí se expone es fruto de mi humilde opinión, comprendo que cualquiera cuestione lo que digo. Como siempre estoy abierto a comentarios, pero "porfaplis", que estén argumentados, que así discutimos un poco de cine entre todos y nos divertimos un rato. Sin más dilación, vamos allá.

Empecemos por el principio: Mulholland drive. Ni es la misma tía todo el tiempo como dicen algunos ni nada parecido. La rubia es la rubia y la morena es la morena. Lo único que ocurre es que al comienzo del film todo lo que vemos es un sueño de la rubia –un sueño en el que ella es una actriz estupenda, en el que es la que lleva la voz cantante en la relación con la rubia, en la que dicha rubia es el ser vulnerable que necesita protección y en el que –como nos ha pasado a todos alguna vez- aparece gente que conoce en la realidad, pero con roles diferentes en el sueño –la madre del director de cine, sin ir más lejos-. En la segunda parte vemos lo que realmente ha ocurrido: la morena es super guay, la rubia actúa peor que Mar Flores fusionada con Sofía Mazagatos y, encima, se siente despechada, por lo que manda matar a la que fuera su antigua amante. Los remordimientos la corroen y al final se suicida -ojito a la aparición de la actriz Sheryl Lee, más conocida como Laura Palmer, como espectadora en el teatro: una autoreferencia al universo de Lynch que funciona como aviso de la muerte próxima de ambas mujeres- Y en medio de todo esto algunas secuencias de despiste surrealista típicas del director, como la del hombre que le cuenta su sueño a otro en la cafetería. Fin del misterio. Eso sí, dejando a un lado las consideraciones sobre la trama, el film en sí es una dura crítica a todo el sistema de Hollywood estupendamente realizado por un Lynch en estado de gracia. Una pena que el proyecto de convertir la historia en serie no siguiera adelante. Quizás nos estamos perdiendo otro Twin Peaks...
Sigamos con Memento: Lenny ya se ha vengado del tío que violó a su mujer y que lo dejó con menos
memoria que un Spectrum 128, gracias a Teddy. Teddy no es mal tío, lo que pasa es que es un poco corrupto y al ser policía esto no es muy sano. Teddy quiere usar a Lenny para una venganza personal, pero casi siempre dice la verdad durante el film.
Como hemos dicho, Lenny ya se vengó del malandrín, pero no se acuerda. Teddy pensaba que algo tan grave no podría dejar de recordarlo, incluso a pesar de su enfermedad, pero al no ser así, intenta que Lenny mate a otro para ver si el chaval se queda tranquilo y de paso sacar unas perrillas de todo el asunto.
Las anotaciones que hay tras las fotos de Teddy y Natalie están al revés: debería confiar más en Teddy y nada en Natalie –que es una zorra-, al contrario de lo que él escribe en las polaroid de cada uno.
La mujer de Lenny sobrevivió al ataque, pero él la mata sin querer con insulina. Lenny no quiere asumirlo, de modo que decide auto engañarse, tenderse a sí mismo una trampa que lo encamine a matar a Teddy –su amigo el poli-, que es el que sabe la verdad.
Y ¿qué nos da la clave que confirma todo esto? Pues una secuencia al final de la película en la que la mujer de Lenny le pasa un dedo por el pecho tatuado –lo que quiere decir que ella sobrevivió al agresor- y, si permanecemos muy atentos, podemos leer en uno de los tatuajes “I´ve done it”, “lo he hecho”, lo que quiere decir que ya se ha vengado. Trampita del guión: ¿cómo se borró ese tatuaje el bueno de Lenny? ¡Misterios del cine, amiguitos¡
Irreversible: para empezar, yo catalogo este film de Gaspar Noé como la película más fuerte, sádica y malsana que he visto hasta la fecha. Y que conste que en mi colección de cine gore hay material más asqueroso que el piso de El cuchitril de Joe
En Irreversible la cámara se mueve más que McGiver en un Leroy Merlín, pero ¿cuándo se para? Pues en una violación anal de –más o menos- diez minutos de duración, para que el espectador se sienta más identificado con el personaje de Monica Bellucci -¿hay mujer más bella en este mundo?- y pase un mal rato de cojones. Pero claro, antes de que esto ocurra –la peli está montada en orden inverso: comienza por el final y acaba por el principio- hemos visto como el novio de la Bellucci y un amigo –bueno, más que nada el amigo- se cargan con un extintor la cabeza del violador, teniendo lugar una especie de catarsis con efecto retroactivo para el espectador. O puede que no, pude que el tío al que matan, no sea como pensamos, el violador. 
Si nos fijamos bien en el tipo repugnante que viola a la Belluci, veremos que no va vestido como ese otro al que matan a extintorazo limpio en la cabeza. Pero en esa escena hay varias personas más en segundo plano, y una de ellas –que sonríe maliciosamente- sí va vestida como el violador, más que nada, porque es él. ¡Tachán! Esto no cambia la esencia de la película, pero la hace más enfermiza aún porque la mayor parte de los espectadores, cuando llega la famosa escena de la agresión sexual, se consuelan pensando que al menos los protagonistas se han vengado del hijo de mala madre agresor. Pero con un poco de atención vemos que esto no es así, lo que nos deja mucho peor cuerpo del que ya teníamos al principio. Me pregunto si el director del film se toma su medicación. Si no es así debería ir al médico o algo. Y la película está bien hecha en lo que se refiere a las intenciones del autor porque consigue lo quiere del espectador, pero es un film que no recomiendo a estómagos sensibles, ya que lo pasarían mal en serio.
Publicando en Internet desde 1823



HELLBORN dijo
¡Me alegro de ver este post!
He visto hace ya tiempo Mulholland Drive (3 veces) y Memento (2 veces). Memento pude entenderla, y la estuve repasando junto a Migue y Manolazo, volviendo atrás (¿Adelante?) en el DVD una y otra vez después de un primer visionado a cholón.
El tema de Mulholland Drive fue el que provocó más controversia. En un principio pensé que se trataba de que la rubia era en verdad la morena, pero que el director les cambiaba los papeles, por decirlo de alguna manera, como me han comentado que ocurre en Carretera Perdida. Luego me di cuenta, en el segundo visionado, de que al princio había una vista subjetiva de la tía tumbándose en la cama. Barajé el sueño, pero me despisté al final, pensando que la morena era una ilusión de la rubia o algo por el estilo. Al fín, al leer este post, encajo la película. Haré un cuarto visionado, y a ver si escribo algo sobre ello. Aunque me parece que necesito más Lynch para poder comprenderlo bien. Por ahora sigue siendo Una Historia Verdadera mi película favorita de este director.
21 Septiembre 2005 | 06:10 PM