Charles Manson y la blogosfera
Antes que nada, entonar un mea culpa: he tenido este blog más desatendido de la cuenta. Otros compromisos blogueros me han tenido bastante ocupado (y no hablo sólo de esto, aunque ya es bastante para tenerme más que entretenido...)
Me he decidido a escribir de nuevo por dos razones: a, aunque no os lo creais, os hechaba de menos (shenka, Vaugan, PJ Tena, etc. etc.); y b, la repercusión que ha causado en la blogosfera el post que dediqué a Charles Manson me tiene fascinado.
En los comentarios a dicho post se ha abierto todo un debate que me parece del todo innecesario. Todo viene a raiz de haber incluído este post en mi categoría "Vidas ejemplares". Si bien no es esta una categoría demasiado nutrida en mi blog, los que se hayan acercado a ella verán que hay un elemento común en todos los personajes que la forman: todos fueron seres malditos, todos se salían de la norma y todos han dejado (lo queramos reconocer o no) una huella en el inconsciente colectivo.
Me sorprende que el debate que se ha abierto sobre el post no es sobre si está más o menos bien escrito, si algunos datos son falsos (todos están constrastados en lo posible, como suelo hacer casi siempre) o si tiene faltas de ortografía. Nada de eso. Es un debate moral.
Me parece que esto que estoy haciendo ahora debería ser totalmente innecesario, sin embargo mucha gente no sabe ver la ironía, lo divertido de nombrar a una sección en la que -con solo 4 entradas- hay alcohólicos, satánicos, publicistas, cineastas y líderes de sectas.
Lo mejor de todo es que, si leeis con atención el post de Charles Manson, en ningún momento (creo) lo juzgo moralmente ni tomo partido por él. Claro que esto es subjetivo. Bueno, por algo le dediqué un post, ¿no? ¿Que qué me movió a hacerlo? Pues varias cosas: una de ellas el desconocimiento que hay sobre este personaje y los mitos urbanos que se han creado alrededor de él, pero también su impacto en una época que me fascina -finales de los sesenta-, que muchas canciones suyas hayan sido interpretadas por numerosos artístas y el hecho de que sea el preso norteamericano que más correspondencia recibe al cabo del año. Ese fuen un dato que escuché hace tiempo de la boca de Jesús Palacios, un periodista y un tipo genial, que me sorprendió.
Porque, queridos amigos, el mundo es así: el preso que más cartas recibe de USA no es un tío al que se cree inocente, no son cartas para un reo compungido, son para uno de los mayores iconos del siglo XX. De igual manera que el ejemplar de la revista LIFE que se publicó tras la muerte de Sharon Tate no dedicó a ella su portada, sino al que ordenó la matanza.
Bueno, no me enrollo más. Sólo haré una promesa: prometo más vidas ejemplares tan o más polémicas que esta.
Hemos vuelto.
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Mi otro blog: Tarantino
Publicando en Internet desde 1823



Despistada dijo
síiiii!!!! :)
21 Noviembre 2006 | 10:01 PM